David es un chavito muy tierno. No es guapo ni feo, es bajito, aunque me lleva varios centímetros. Sin ser gordo, tiene unas llantitas sexys que son espléndidas agarraderas, la piel blanca, los ojos lindos y una cara de buena persona que apenas puede con ella. En realidad, entre más lo veo, más me encanta.
Antes de que anduviéramos era más bien tímido, aunque siempre atento y cariñoso. Me cayó bien desde el principio y fácilmente me hice su amiga, obvio noté que yo le gustaba pero... a decir verdad, al principio no imaginé que terminaríamos haciéndonos, algo así como novios.
La primera vez que hicimos el amor fue en mi casa, mientras veíamos una película. En su momento, lo conté así en el periódico. Esa tarde pensé incluso que yo lo había seducido. Nos la pasamos muy rico y tuvimos sexo por unas semanas, hasta que, según yo por el bien de ambos, cortamos.
De todos modos, seguimos como amigos, sin ponchar. David cambió en ese periodo. Modificó mucho su forma de ser, el tipo de detalles que tenía conmigo y su timidez. Un día volvimos a hacer el amor, otra vez en mi cama y, de nuevo, porque yo se lo pedí.
Desde entonces, nos la hemos pasado muy bien. Nunca imaginé que hiciera el amor tan rico ni que nos viéramos tan bien juntos, es más, si hace un año me hubieran preguntado, habría dicho muy segura, que jamás andaría con él.
Hace poco más de una semana, descubrí su secreto. Estábamos haciendo la tarea en su computadora, cuando encontré, en una carpeta que tenía mi nombre, varios archivos raros. Eran libros electrónicos.
Resulta que David, como es re bueno para las computadoras y allí encuentra las soluciones a todo, se puso a buscar en internet las claves para la seducción. Buscó, habló, consultó, participó en foros, fue de aquí para allá buscando recomendaciones y recetas para enamorar a la mujer deseada, ideas sobre cómo seducirla, cómo conquistarla, cómo perder el miedo a intentarlo. Poco a poco, se hizo en internet de varios libros de consejos que puso en práctica para encamarme a mí.
Al poco tiempo de empezar su experimento y usar las estrategias allí recomendadas, no sólo ponchó conmigo, sino que además realmente logró que pensara que había sido mi idea.
Me clavé leyendo los libritos, no sabía si de verdad era un manual de consejos, o la historia transcrita de cómo el muy cabrón me había conquistado, o al menos, llevado a la cama.
Al principio, me encabroné, le reclamé que todo hubiera sido una farsa o un teatro. Casi lo mando a la tiznada, pero al final, entendí que si mucha gente cambia su apariencia para gustar, se arregla, se compra ropa o hasta se opera ¿Qué mejor decisión podemos tomar que la de cambiar nuestro comportamiento, también para gustar? Especialmente si el cambio da resultados.
Al menos conmigo, a David le funcionó. Hace no mucho, si alguien me hubiera dicho que me estaría acostando con él y que disfrutaría tanto de su compañía y de su forma de hacerme el amor, yo no lo habría creído posible, hoy bueno... somos como conejitos en primavera.
Después de ser descubierto, me enseñó su tesoro bibliográfico, eran varios libros, todos recomendables. Hace unos días puse algunos links acá, en el blog, vale la pena...
Están, por ejemplo:
1) El libro "Seducción Peligrosa", con consejos muy prácticos sobre cómo atraer a una mujer y llevarla al terreno de la seducción.
2) La "Guía para el éxito con las mujeres", un manual que te orienta paso a paso las mejores estrategias para pasar de ser un tímido corderito a estar ponchando con la chava de tus sueños.
3) El libro, "500 consejos y secretos para hacer el amor", que es un manual con más de 500 recomendaciones, unas regulares, otros buenas y otras geniales, que al aplicarlas, hacen de un novato, todo un tigre. De este entre más lo leía, más me daba cuenta que muchas de las cosas con las que tanto lo disfruté en la cama, estaban descritas allí. Con ese librito, que además trae un chorro de regalos, me ha dado unas atendidas... y,
4) Uno de los más recomendables, oro molido... bueno para hombres y mujeres. El curso completo sobre cómo sobreponernos al amor perdido. ¿Quién no ha vivido el fin de una relación? ¿A quién no le ha tocado extrañar a alguien? Todos hemos pasado por eso. Este es un curso, con muchas horas en audio, en libros y en actividades, que van desde cómo superarlo hasta cómo recuperar a la mujer o al hombre amados. Es una belleza de curso, con mucho, muchísimo contenido.
¿Quién dice que no se puede aprender a ser un mejor amante? ¿Quién dice que no hay técnicas confiables para seducir o para provocar que una chava te haga caso? ¿Quién dice que no puedes ser tú? A David le funcionó y yo, estoy encantada.








